Su encimera de piedra natural -toda una obra de arte- capta todas las miradas, aportando personalidad, profundidad y una belleza atemporal capaz de resistir el paso del tiempo.
En combinación con la madera y las tonalidades claras, se establece en la vivienda un diálogo equilibrado entre lo material y lo visual. Entre el carácter y la serenidad más calmada.